latribudelpulgar (antes ruidos de la calle)

Notas provisionales y ficciones

Escalmoles y el principio del pop

Posted by pachoj en diciembre 22, 2005

Nunca había tenido vacaciones en tiempos convencionales, así que no preparé mi viaje con anticipación: ahora todo está lleno.

Pasé a la editorial de la revista DF y Gatopardo para cobrar mi colaboración y ahí Guillermo Osorno, el director, me regaló un libro de Travesías con recomendaciones para salir de vacaciones, además de un ejemplar de Gatopardo -#52- (www.gatopardo) donde viene mi artículo sobre el libro de Trilce “Paso del Nortec”.

En la mañana comencé a leer un clásico refrescante que me regaló Laura de Punto de Lectura: Awopbopaloopbop alopbamboom, una historia de la música pop (1968), de Nik Cohn, que acaba de reeditar en español dicha editorial (2004). Además me la pasé en internet buscando alguna playa para escaparme. No llegué a ningún sitio

Es deliciosa la prosa de Nik Cohn, además de que lo escribió casi de una sola sentada y sin consultar fuentes, por lo que se disculpa retrospectivamente en su introducción escrita en 1996.

Pobres de nuestros críticos musicales mexicas que sólo saben quejarse por la tierra baldía que les ha tocado habitar, sin siquiera proponerse gozar lo único o primordial que al menos tienen al alcance, que es su propia prosa. Se sienten tan desolados habiendo nacido en otra época, treinta años después o más, y en un país distinto que no supo clonar sus ideales contraculturales.

EL libro de Cohn es bastante crítico hacia los músicos que reseña, pero no es amargado. NO hay tufo de frustraciones sino sentido del humor, ironía y erudición. Sí hay predilecciones personales, pero lo que el autor se propone compartir no es una verdad rotunda que él sancione, sino su propio azoro ante la experiencia de escuchar. Pero además asume este azoro como una experiencia historizada, que es donde está el secreto de la crítica musical.

Desarrollándo esta lógica de Cohn, acaso podríamos decir que si el pop nace como la mediación del mercado en las identidades juveniles (y en su misma posibilidad), ¿la contrcultura de los sesenta sería la disidencia en las formas de consumo, pero siempre dentro de ese nuevo consumismo juvenil súbitamente posible? La tensión entre consumo pasivo y consumo activo.

El pop sería para Cohn, entconces, la confluencia de bienestar económico y capacidad adquisitiva de una sociedad (y como tal, el surgimiento de un nuevo sujeto social, el teen blanco), con los progresos tecnológicos que acercan a la gente de a pie (a su vida cotidiana) los hallazgos de la tecnología como la guitarra eléctrica, así como, finalmente, con la aparición de una estática diferenciada generacionalmente, basada en el ritmo y el sexo.

Hoy ceno con Valerie en el Cardenal del Sheraton de la Alameda,pues se le antojaron los tacos de escalmoles de ese lugar. Pasaré a ver a los santacloses con sus escenografías de fantasía en pleno parque central de nuestra urbe.

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