latribudelpulgar (antes ruidos de la calle)

Escribir ficción es hacer suposiciones acerca de la naturaleza de lo real

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Pantalla vs pantalla: el iTunes vs DVDs físicos

Publicado por pachoj en Mayo 3, 2008

Y ahora, el turno para las pelis. ¿El soporte físico en dvd pasará a la historia?. iTunes sigue rigiendo este proceso tal como lo hizo en la música a principio de siglo con la invención del iPod, presentado públicamente  el 23 de octubre de 2001, pocos días después del atentado a las torres gemelas (para información sobre la invención del iPod, puede verse este delicioso libro The Perfect Thing: How the iPod Shuffles Comerce, Culture, and Coolnes, de Steven Levy, que ya se ofrece en Amzaon en su versión para Kindle).

Así, el kindle en la literatura y el iTunes para el cine, comienzan a acelerar el proceso que ya sufrió la música respecto de la generalización del uso de soportes alternos para su consumo. Un proceso que en el caso concreto del iPod ha transformado nuestra manera de escuchar la música, como bien documenta el libro de marras.

Apenas hace cinco años comenzó la venta de canciones por iTunes. Ahora, de acuerdo con el diario El País:

“El soporte físico de las películas corre serio peligro tras el anuncio hecho por Apple el jueves. El gigante informático y 11 grandes estudios sellaron un pacto para que las películas salgan a la venta al mismo tiempo en DVD y en el servicio de venta de contenidos culturales de Apple, iTunes. Las implicaciones de algo así son enormes. Están en juego el futuro del negocio del cine, cómo consumiremos las películas (y por tanto la pervivencia de las salas) y también la misma existencia de los videoclubes”

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Goran Bregovic Mixteco y Enrique Morente cantando a Leonard Cohen en Df

Publicado por pachoj en Abril 28, 2008

Ayer fue la clausura del Festival de México en el Centro Histórico en la plaza Santo Domingo. El cierre correspondió a Radical Mestizo con Goran Bregovic tocando con una banda mixteca de Oaxaca. Una nota interesante sobre esta fusión pude verse en La Jornada.

Más información sobre Gorab en el Blog de Carlos Ramirez

 

El día anterior, sábado 26, tocó el turno a Enrique Morente con Omega, lo mejor que he visto en mi vida. guitarrasos con distorcionadores fondeando una voz abismal del cante jondo de Morente. Potencia total, mejor todavía que el disco original de Omega (1996) , que por cierto puede escucharse remasterizado y relanzado para su compra en la página del artista,que inclye un inverosimil track extra grabado en un concierto con Sonic Youth. 

Morente y detrás del cuñado de su hija Estrella Morente, Curro, que venía de personal manager A la derecha el ingeniero de sonido antes del concierto

En el camerino después del concierto, con  Paquete y Ángel Gabarre.

 

Morente tocó con “los mejores”, como lo dijo durante su conferencia en el centro Cultural de España:

Paquete, guitarra; Dvid Cerreduela, guitarra. Bandolero, percusión. Ángel Gabarre, coros y palmas. José Enrique Kiki (su hijo), coros y palmas. Pedro Gabarre “Popo”, coros, palmas y baile.

Durante la prueba de sonido

 

Lagartija Nick, el grupo punki granadino, estuvo conformado por los fundadores Antonio Arias (guitarra, voz y bajo) y Eric Jimenez (baterista original de la grabación origin al de Omega). Víctor Lapido, en la segunda guitarra eléctrica y Lorena Enjuto (esposa de Antonio) en el bajo.

Para notas periodísticas, véase La Jornada. La nota del Reforma también estuvo muy buena, escrita por María Eeugenia Sevilla, que sabe bastante de flamenco y ya conocía el disco de Omega desde antes, cosa rara para el DF. 

 Durante el concierto, foto de Eniac Martínez

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Comida sin boda ni funeral

Publicado por pachoj en Abril 21, 2008

El domingo comimos con los “gorans”, charlamos de las dinámicas insospechables en que circula la información. De cómo Goran cambió la escena musical de México en 1995 con su disco Underground, a pesar de que no sonaba en la radio local pero sí en todas las fiestas en medio de un repertorio ya fuera electrónico o roquero, poniéndo a bailar a todos (¡bum bum bum!).

Épocas aquellas cuando Internet aún no rifaba como hoy, cuando la información circulaba subrepticiamente, incluso de maneras callejeras, como en el Tianguis del Chopo.Le relaté mi visita al Tianguis con Sinead o’Connor (que quizá contaré aquí alguna vez). Le hablé del son huasteco, del son jarocho, de la tambora sinaloense, de la música norteña y hasta de Nortec. En fin, de toda esa música que me sirvió para la investigación mediante la cual conceptualicé el taller con la banda de música mixe de Oaxaca desde hace varios años. Me pidió que le enviara copias a su país (vive entre París y Belgrado) o mp3 .

 

Hablamos también de  la situación turca respecto a la Comunidad Europea… De París y su cosmopolitismo ahora vuelto multiculturalidad. Comenté lo que alguna vez me dijo Manú Chao al respecto, es decir, de cómo el París cosmopolita de la primera mitad del siglo XX había desaparecido y lo que ahora imperaba era la multiculturalidad en los barrios bajos. De mi fascinación por las historias leídas sobre el Barrio Latino y cómo después de los ochenta los barrios interesantes son Barbés y Belleville. Sí, concluímos que ambas cosas, cosmopolitismo y multiculturalidad, son iguales pero completamente distintas, o sea, que ”cosmopolitismo es cuando tienes dinero, multiculturalidad cuando no”…

A la comida llegó Dobrina, una búlgara afincada en México desde su infancia. La conocí a nuestros 17, cuando apareció en una cena organizada por mi madre con sus alumnas de arte y quedé prendado de la misteriosa sonrisa búlgara, con quien ni siquiera hablé, y que así como llegó desapareció inevitablemente. Años después, en los noventa u ochenta, reapareció en la escena roquera, y nos hicimos amigos. Hoy casi nunca la veo, pero aquí la retraté con las coristas bulgaras de Goran, Ludmila Radkova -Trajkova y Daniela Radkova-Aleksandrova, con quienes se la pasó hablando búlgaro, lengua de un dulcísmo sonido(Dobrina es la del extremo izquierdo, obvio). Curiosamente también se comunicaba con los croatas en el mismo idioma, así que le pregunté y me dijo que eran muy parecidos.

El cantante y “baterista”  Alen Ademovic y el trompetista Bokan Stankovic de la banda para Bodas y Funerales.

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Goran Bergovic en Radical Mestizo 08

Publicado por pachoj en Abril 19, 2008

Ayer fue la conferencia de prensa para el concierto de Goran Bregovic dentro de Radical Mestizo. Su trato es afable, sencillo. Reniega de la fama. Se siente afortunado de vender más de cinco millones de discos y que aún así nadie tenga un poster con su foto en la recamara. Desde muy jóven era famoso en su pais, pero siempre ha tenido que enseñar su gafete para entrar a sus conciertos, pues los guardias no lo reconocen. Es ciertamente una fama afortunada, sin el vértigo de las miradas y acosos callejeros.

Vino con la formación más pequeña. La Orquesta Para Bodas y Funerales, conformada esta vez por dos coristas bulgaras, un cantante percusionista y seis metales; mezclando sonidos indostánicos, del kwäli sufi, armonías vocales búlgaras y tradiciones croatas y gitanas, con sus sobrios pero asertivos rasgueos en la guitarra eléctrica. Echa mano de secuencias de tarolas, cencerros y algunas otras percusiones, aunque nunca pude ver cómo las disparaba, supongo que era el monitorista, ya se lo preguntaré.

Dijo que cuando jóven le gustaba tocar rock, conectarse, electrificarse, subir el volumen, ahora ya no. Hoy prefiere las cosas sencillas, tocar públicamente como si se tratara de un conceirto en la sala de su casa. Busca la intimidad.

Antes tocaba con familias, hoy ha conformado un grupo a su medida: “tocar con una famila también acarrea problemas, así que elegí diferentes músicos de diferentes familias para armar su banda”.

Ya no le interesa verse con Kustiruca. Pasó diez años con él y ambos han tenido suficiente del otro, dijo. Bromeó: “Incluso pasar diez años con Angelina Jolie puede ser demasiado”. Tampoco se considera un buen compositor para cine, sólo cree haber trabajado en algunas películas buenas: “Entré al cine por necesidad, al estar en París por la guerra tenía que trabajar, así entré a la industria del cine”. 

Se irá a Oaxaca a ensayar con la orquesta mixe de Instrumenta, una idea que hace cinco años le propuse a Nacho Toscano y que al fin concretamos: juntar música de metales balcánica con una banda local; lograrlo con Bergovic era casi una utopía. Sí, un viejo sueño para mí, a ver en qué concluye. Llegará el jueves a Oaxaca y el resultado se presentará el próximo domingo 27. De hecho el concierto de ayer comienza con sonoridades muy afines a las de esas bandas típicas oaxaqueñas.

Comentó que la música no debe ser dejada sólo a los músicos profesionales, que a él le gusta tocar con músicos amateurs. “La música es como la comida y el sexo, sería muy triste dejarla sólo para los profresionales”. En septiembre lanzára su disco Alcohol.

Goran es serbio croata, de un país lastimado “nos han mordido, lastimado, en el lugar equivocado”, comentó sobre la situación política y los resultados de la guerra. 

Dijo que en su país la música podía dividirse en dos, la que se compone para ser interpertada con alcohol y la que se hace para ser escuchada sobrios. De ahí el nombre de su formación, que apela a lo sencillo, a lo cotideano más que al espectáculo profesional, a la música no desvinculada de la vida cotidiana, a la música para bodas, funerales y alcohol, o sea, la fiesta. Actitud que recuerda a Rachid Taha.

Su conversación me recordó la crónica sobre mi viaje por Europa en el 93, un artículo de 1994 llamado De Memoria, donde relato que después de estar tocando en estadios y festivales masivos para cientos de miles de personas, de pronto me vi en un club diminuto de Ámsterdam escuchando a Painting Over Picasso como si se tratara de una fiesta íntima. Una sensación que quizá fue la misma que me llevó a salirme de la banda cuatro años más tarde:

“Una vez fuimos a De Kroeg, un mini bar donde tocaba el excelente grupo Painting Over Picasso, aún desconocido pero que comenzaba a levantar comentarios por toda la ciudad; resultó uno de los conciertos más divertidos que he visto. Fue como un reencuentro con nosotros mismos dentro de una gira que ya parecía eterna. El lugar tenía un escenario casi al ras del suelo, tan pequeño que el grupo se mezclaba con la audiencia provocando su incendio; parecía una fiesta entre conocidos, ¿cómo describirlo sin disminuir la emoción tan distinta de los conciertos masivos?… Painting Over Picasso reflejó lo que creíamos era el sentido de Maldita Vecindad: el gozo por el simple gusto de tocar. No es que en algún momento lo hubiéramos perdido, pero a esas alturas quizá se agradecía el poder recordarlo conscientemente.”

El concierto de anoche fue apabullante. Para 1300 personas pero íntimo. Todo el Teatro de la Ciudad terminó de pié bailando, como cuando presenté a Rachid Taha hace unos años, cuando él grabo un DVD que puede verse en su último disco, que incluye su concierto portentoso en el Zócalo, donde sale Ximena Ayala

El concierto de Goran Bergovic del 27 con la banda mixe será grabado, así que quizá de ese sí podré algún día poner un video. El Llanos sacó algunas fotos que posteó junto con sus locuaces comentarios (siempre jungando con que alguien dijo que dijo pero que él no dijo y al final sí dice). 

Por ahora, y para finalizar, aquí el video de Rachid Taha, en la versión corta de YouTube:


Podríamos decir que el concierto de Goran de anoche está a la altura de lo mejor de Radical Mestizo de otros años: Rachid, Diego el Cigala, Ojos de Brujo, Muss et Hakim…

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Sobre rock indígena

Publicado por pachoj en Abril 18, 2008

Poco a poco, con avances y silencios sucediéndose en espiral, el rock indígena en el país cobra mayor visibilidad.

El tema me ha interesado estéticamente, sí, pero también culturalmente. Comencé a trabajarlo a finales de los ochenta documentando a grupos de jóvenes indigenas que formaban grupos de rock, ya fuera que cantaran en su lengua ancestral o en español.

Parte de estos trabajos los saqué en mi libro de 92 y más recientemente en el último artículo de nexos, Un País Invisible. También hay un acercamiento al tema en La Herencia de María Sabina, donde comento el  delicioso libro de Álvaro Estrada Huautla en Tiempos de los Hippies. Otro post donde he hablado de ello es en la ponencia Los Hijos del Campo.

Recuerdo que un día visité a Sergio Raúl Arroyo, entonces director del INAH, para proponerle realizar una investigación y documentación sonora de estos procesos de “hibridación” cultural. También lo mencioné cuando coincidí con Monsiváis durante la presentación de un libro en agosto del 2001 en el Tianguis del Chopo, y terminamos hablando sobre la megabiblioteca. No en vano estábamos en el epicentro de las melomanías subterráneas de la nación (y al pié del terreno donde se construiría el megaproyecto), así que “solememente” propuse ante la honorable concurrencia la creación de una fonoteca nacional en lugar de una segunda biblioteca nacional. Un año después Carlos Martinez Rentería recordó en su columna mi insistencia en la fonoteca, aunque omitió decir que mi interés se centraba más en la documentación de estos procesos ignorados que en la creación de una fonoteca convencional.

En fin, todo esto viene a cuento porque hace unos días salió en la sección cultural del diario REFORMA una nota de Jorge Ricardo del  sobre el rock indígena con referencias varias que mapean el proceso de su visibilización. Incluye, por lo demás, una entrevista que me hizo hace ya más de un mes:

“Tocan indígenas rock en su idioma”

JORGE RICARDO

Las culturas indígenas se preservan en rock, en metal, en blues, en la música de quienes se han apropiado de esos géneros para conformar una sociedad moderna menos excluyente.

Las bandas indígenas Hamac Caziim, Xamoneta, Súper Coraje, Noésis, Nu Boxte y Sak Tzevul, se apropiaron de géneros musicales antes considerados como expresión del imperialismo cultural estadounidense, y a partir de ellos preservan “el costumbre”, término antropológico que se refiere a distintas ceremonias vinculadas a una tradición mesoamericana.

“A través del metal y el rock estamos gritando que existimos, que no somos fantasmas”, dijo Israel Robles, baterista del grupo seri Hamac Casiim.

Hamac Caziim surgió en 1997 en Punta Chueca, Sonora, e interpreta cantos ancestrales en una versión antigua de la lengua seri. En 2007 puso a la venta un disco homónimo.

“Nosotros oímos música en inglés y en español. Sentíamos el peligro de que nuestros cantos se perdieran, así que los mezclamos con instrumentos electrónicos para que nuestros muchachos los aprendieran”, dijo Robles.

Robles es sobrino de Amalia Astorga, anciana nombrada “Guardiana de los tesoros del desierto” por el Museo del Desierto en Arizona. Mientras ella se acompaña de sonajas, Hamac Casiim intrepreta los mismos cantos con guitarras eléctricas.

“Ante la discriminación que sufre la cultura indígena, buscamos posicionarla y preservarla al mismo nivel que la cultura hispanohablante”, sostuvo por su parte Damián Guadalupe Martínez, fundador en 1996 de Sak Tzevul, una banda de Zinacantán, Chiapas, que toca rock o, como ellos dicen, “música tzotzil contemporánea”, influida por sonidos tradicionales y rezos, por Pink Floyd y Lacrimosa.

“La nuestra es una propuesta para decir que podemos incluir a la ‘modernidad’ sin perder nuestra identidad”, dijo Damián Martínez.

Autor del libro Rock Mexicano: Sonidos de la Calle, el músico e historiador José Luis Paredes “Pacho” consideró que estas agrupaciones reflejan los cambios provocados por la migración y la hibridación cultural, las contradicciones del discurso hegemónico de identidad nacional y cuestionan la supuesta “pureza” de la música.

En 1976, Carlos Monsiváis escribía acerca del Festival de rock de Avándaro: “Es una respuesta autónoma y original y es, también, un hecho colonial, no porque un festival de rock sea exclusivo de la cultura norteamericana sino por el reclamo básico: duplicar sin problemas una experiencia ajena; es decir, una vez más, ponernos al día gracias a la emulación servil”. (Amor perdido).

Para el sociólogo Gabriel Careaga, las ansias y las angustias de los jóvenes mexicanos estaban más cerca del bolero sentimental o de los mariachis que de las canciones de los Rolling Stones, según escribió en 1977 en Biografía de un joven de la clase media.

“Cuando empezamos decían ‘¿cómo va gustarle algo a la comunidad si sólo escuchan música ranchera?’ Pero la música ranchera tampoco es puramente indígena, fue impuesta desde la radio y la televisión”, dijo en entrevista el líder de Sak Tzevul.

Los integrantes de Hamac Caziim y Sak Tzevul no dudan en definirse como “movimiento musical”.

Aunque Hamac Caziim y Sak Tzevul son las dos bandas con más difusión, la existencia de agrupaciones como ellas tiene por lo menos 20 años. En 1992 José Luis Paredes ya mencionaba a bandas de punk otomí como Orines de Puerco y Batalla negativa, ésta última creada por José Guadalupe Robles en 1990 en San Cristóbal Huichochitlán, Toluca.

“Entre nosotros nos hablábamos en otomí y los chavos nos preguntaban por qué no hacíamos letras en esa lengua. Esa petición nos hizo entender que teníamos que rescatar lo que éramos como cultura”, dijo en entrevista.

Entonces cambiaron su nombre a Nu Boxte (Ayuda mutua), sacaron el cassette “Tiempos Difíciles”, con 500 copias y 17 canciones, seis en otomí, pero desapareció en 2003.

En 1998 se creó en Cardonal, Hidalgo, Súper Coraje, una banda otomí que interpretaba canciones tradicionales a ritmo de rock y cumbia con instrumentos construidos con botes de leche, acocotes y guitarras viejas.

“Queríamos tocar nuestra música pero no teníamos los instrumentos, así que nos pusimos Súper Coraje”, recuerda José Isidro Cruz, ex integrante de la banda desintegrada en 2007. El antiguo Instituto Nacional Indigenista incluyó tres canciones suyas en el disco “Del costumbre al rock”, grabado en 2000. José Isidro Cruz ya compró guitarras y teclados, pero dos de sus cuatro integrantes ya emigraron a Estados Unidos.

La reivindicación cultural que hacen este tipo de bandas siempre es consciente. Su simple existencia de por sí ya es un acto de reivindicación cultural.

“Falta ver si puede desarrollarse un movimiento musical. Creo que todavía es un fenómeno muy focalizado en algunos grupos étnicos, con poca relación incluso entre ellos mismos sin que esté mediada por las instituciones de gobierno”, señaló José Luis Paredes.

“Creo que hemos preparado el terreno para lo que queremos hacer”, finalizó Damián Flores.

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Poesía Sonora

Publicado por pachoj en Abril 5, 2008

Hugo Ball fue el inventor de la poesía fonética dadaísta.

La estupenda página www.ubu.com, es una fuente de archivos, comentarios y mp3 para acercarnos a esta poesía.

 

Aquí algunos links con poemas sonoros de Hugo Ball ya emblemáticos, interpretados por el Trio Exvoco (Hanna Aurbacher, Teophil Maier, Ewald Liska, del disco Futura Poesia Sonora, Cramps Records, Milan):

karawane

Los que siguen están geniales, chéquenlos:

 

WokenKatzen und Pfauen, Totenklage, Gadji Beri Bimba, Seepferdchen und Flugfische.

Lo que sigue es una interpretación del primer poema Karawane que, según se aclara en el respectivo link, su historia es la siguiente: “Taken from a Ripley’s Believe It Or Not segment on sound poetry from the mid-80s. According to producer Jed Rasula, “Marie Osmond became co-host with Jack Palance. In the format of the show, little topic clusters (like “weird language”) were introduced by one of the hosts. In this case, the frame was Cabaret Voltaire. Marie was required to read Hugo Ball’s sound poem “Karawane” and a few script lines. Much to everybody’s astonishment, when they started filming she abruptly looked away from the cue cards directly into the camera and recited, by memory, “Karawane.” It blew everybody away, and I think they only needed that one take. A year or so after it was broadcast, Greil Marcus approached me, wanting to use Marie Osmond’s rendition of Hugo Ball for a cd produced in England as sonic companion to his book Lipstick Traces; so I was delighted to be able to arrange that.” 

Por cierto que Ricardo Castillo es un poeta de Guadalajara que se presenta a veces acompañado por músicos y que continúa tercamente esta tradición.

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Poesía en Voz Alta

Publicado por pachoj en Marzo 22, 2008

Me encontré estas fotos del festival internacional de Poesía en Voz Alta de años anteriores. A pesar de tener el mismo nombre que las escenificaciones teatrales de los años sesenta en Casa del Lago, ahora el festival busca explorar diversas tradiciones orales, desde la poesía multimedia, la performance poetry, el trabajo de los decimmistas y los repentistas, géneros de improvisación lírica como el son jarocho, la dub poetry, el hip hop, búsquedas heterodoxas como las “resonancias corporales”, pero también poesía en diferentes idiomas, como la poesía indígena actual (en diferentes lenguas, zapoteca, náhuatl, maya, mixteca, tzotzil, etc… -puede verse Mardonio Carballo, quien ha participado mucho en Poesía en Voz Alta).

No es un festival de spoken word, ni de slam poetry, no sigue esa moda trivializada, sino de lo que estoy llamando poesía escénica, en el más amplio sentido de esta palabra (sobre el origen del spoken word puede verse la entrada de vanguardia universitaria y emergencia callejera).

El festival está diseñado a partir de la hipótesis de que actualmente hay un renovado interés en la literatura a partir de lo escénico (puede verse más sobre este tema en el post Misoneísmos y la Pérdida del aura Libresca, así como en El sonido como significación autónoma, o bien en La Puesta oral de la poesia ). 

Los probables cambios en los paradigas librescos y literarios, muy al estilo de lo revisado por Michel Melot en el artículo ¿Y Cómo Va la Muerte del Libro?, han permitido la conjunción en un mismo escenario de lo más antiguo con lo más hipermoderno.

Como lo dice Luis Bravo, al escribir sobre la aparición de los “soportes” para la escritura en su texto sobre la antigüedad multimediática:

“difícilmente el lector actual tiene en cuenta que cuando lee los “textos” de Estesícoro, Píndaro, Safo, Anacreonte, sólo está ante un testimonio parcial de lo que fue la dimensión multimedial de tales composiciones.”

Desde el inicio en 2006, al conceptualizar la plataforma de PVA intentaba crear un diálogo crítico y generacional tanto con las tradiciones literarias de México, como con formas literarias emergentes aún desconocidas en nuestro país. De acuerdo a los boletines de prensa de entonces, buscaba crear una plataforma que respondiera al renovado interés por explorar el lenguaje y la escritura en relación a su sonido, su rítmo, su sintaxis y sus posibilidades escénicas directas; un interés  propiciado por la emergencia de las nuevas tecnologías. Con ello intentaba romper el asilamiento de las diversas disciplinas, principalmente de la poesía ensimismada en la soledad del texto. 

Otra de las ideas era y es presentar a los poetas en su idioma original, traduciendo su trabajo en un programa de mano o mediante proyecciones (como se hace en la ópera), con miras a no interrumpir la experiencia esceníca, el flujo escénico, como sucedería si hiciéramos traducción simultánea; además de no afectar sino acentuar el valor del sonido de cada lengua.

Sirvan estas imágenes de hoy para motivarles a ir la próxima temporada de P.V.A.08:

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Umar Bin Hasan, de los Last Poets, grupo pionero de los sesenta que llevaron el habla callejero a la poesía, con lo cual le abrieron la peurta a lo que posteriormente se llamaría rap. Su pieza más emblemática fue This is Madnness. Y no, su performance no suena a rap, sino a algo completamente distinto, propio, singular, íntimo. Es de una intencidad verdaderamente gozosa, manejando los matices, como se dice en inglés the dynamics. Pone en juego la mirada, los gestos, aunque su cuerpo apenas se mueve.

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Amiri Baraka, poeta Beatnik conocido entonces como Leroy Jones. Un personaje emblemático del movimiento original sesentero, tan importante como los demás, pero se le conoce menos, acaso por ser afroamericano. También es uno de los pioneros del movimiento que en los noventa se llamó Spoken Word; a mi me pareció demasiado literal en sus postulados políticos. En la siguiente foto vemos a Bruno Galindo, del proyecto Panero.

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Mario Bellatin, que presento una crónica con proyeccion de visuales.

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Amina Baraka escenificando algo de jazz poetry, con Eugenio Elías a la trompeta.

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Con con Alexis Pimienta, de Cuba, durante su conferencia sobre el repentismo cubano.

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Mardonio Carballo (poesia náhuatl) y Briceida Cuevas (poesía maya).  Hoy día, ante el avance de las nuevas tecnologías, las tradiciones orales podrían ser vistas como formas multimediales o interdisciplinarias de la representación poética. Es ahora cuando quizá podremos integrar como una experiencia estética “moderna” la oralidad de las literaturas relegadas a lo folclórico, por ejemplo, las expresiones indígenas.  Como escribe Luis Bravo en su artículo citado arriba: >>Ante estos hechos la inmensa mayoría de la crítica literaria, la que parte de un paradigma exclusivamente escritural, no sólo ha sido insuficiente sino que ha sido omisa para asimilar estos fenómenos, tanto en las manifestaciones autóctonas (también llamadas “primitivas”) como en las manifestaciones “vanguardistas”, dos polos que parecen tener varias zonas análogas. Dicha crítica tiende a marginalizar estas “literaturas orales” y/o “fonéticas” que no se avienen al código de referencia que la escritura ha delimitado. Hablo de un sistema crítico-literario que incluso en las culturas latinoamericanas aún no ha incorporado satisfactoriamente las manifestaciones de los pueblos indígenas, sean éstas orales o escritas, como parte de su “literatura”>>

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Carlos Ann, con su proyecto Panero, que incluía la poesía de Leopoldo María Panero y la proyección de visuales.

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El pionero de la Dub Poetry, el jamaicano migrado a U.K, Linton Kwese Johnson. No necesita presentación.

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Marionna, tecer elemento del proyecto Panero. 

No hallo aún las del año pasado, cuando se presentó Juan Gelman con el bandoneonista Cesar Stroccio en una sesión de poesía tango. Tampoco encuentro las de Vervo Bala, poesía con visuales impactantes que su artífice Lohan Phillips llama spoken-video, así como las de la presentacion del ex cantante de los Titas, el brasileño Arnaldo Antunes, quetambién incluyó proyecciones en su presentación. 

Otra sesión memorable durante el primer año fue la de Rodrigo Solís, así como la de Chuchumé con los hip hoperos de San Francisco California, Company of Prophets, que terminó en palomazo entre los jarochos y los hip hoperos. No puedo dejar de mencionar a Quncy Troupe, quien tuvo una sesión de jazz poetry espectacular, a pesar de haber pasado la noche previa en un hospital debido a una intoxicación. 

Ya iré poniendo fotos y comentarios, para evitar omitir a nadie.  

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TOSHI ICHIYANAGI y TADANORI YOKOO

Publicado por pachoj en Marzo 19, 2008

Ando en busca ded este disco, pero con tradicción de las letrs del japonés. Se trata de una Ópera de TOSHI ICHIYANAGI (4 de febrero, 1933), compositor japonés que estuvo casado con Yoko Onmp entre 1956 y 1963. Logró mezclar con éxito instrumentos japoneses tradicionales con instrumentos occidentales (como en su pieza Kaiki). El disco que busco es su Ópera de música electrónica compuesta en 1968, basada en los trabajos de TADANORI YOKOO, quien ilustró la portada que se ve en la foto.

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Compré el disc pero no traía versión en inglés de los textos. Claro que visualmente seguía siendo atractivo, por la belleza del trabajo “feista” y naif de Tadanori.

Tadanori (1963) tuvo tanta influencia de la cultura pop de los sesenta, que se le consideraba como el Andy Warhol japonés. Comenzó como diseñador de escenografías dentro del teatro vanguardista de Tokyo. reconoce la influencia de Akira Kurosawa y Yukio Mishima dentro de su trabajo. Aunque yo no veo la relación, también se dice que tiene influencia del Push Pin Studio de NY, particularmente de Milton Glaser (creador del logo con el corazoncito de I Love NY), así como de Seymour Chwast (ilustrador de las portadas de la revista The Nation). En todo caso, durante los sesenta Tadanori se clavó en la sicodelia misticoide y se fue a la India, como si fuera un occidental jipiteca de california. En 1968 fue incluido en una colectiva en el MoMa, donde cuatro años después tuvo una expo individual. En 1981 dejó el diseño para dedicarse a la pintura. 

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Ya entrado en el tema, por si algun amigo anda por tiendas de rarezas, me encantaría consegiur la película eros Plus Massacre (1970), dirigida por Yoshishige Yoshida, escrita en colaboración con Masahiro Yamada y con un sound track, precsiamente, de Toshi Ichinagi. Pero si la hallan, ¡serciórense de que tenga subtítulos en inglés!

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La peli es en blanco y negro y es la biografía de Sakae Osugi, anarquista asesinado por el ejercito japonés en 1923 que, además, defendía la idea del amor libre, tema que se incluye mediante triángulso amorosos en la trama de la película, de ahí el título.

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Misoneísmos y la pérdida del aura libresca

Publicado por pachoj en Marzo 16, 2008

Desde hace tiempo quería referirme una entrada de Christopher Domínguez en Letras Libresque llamó “El libro que vendrá”donde comienza confesándose misoneísta y termina sucumbiendo, siempre desde la literatura, ante las novedades cibernéticas. Este cambio de actitud tendría que sucederle a mi amigo, ya que de lo contrario sería incongruente que siguiera publicando un blog como el que posee en la versión digital de la revista Letras Libres, acaso continuación de aquel diario personal que él llamaba “Diario de fatigas”, escrito desde los ochenta en una libreta guardada en algún cajón de su casa en Coyoacán. Lo más soprendente es que ahora Chirtopher se muestra procilve incluso a las potencialidades del frío y aséptico Kindle, afirmando cosas que antes me habrían parecido inconcebibles en él:

“Todo esto viene a cuenta del horror que sufren o que dicen sufrir los escritores, los bibliófilos y los editores ante la nueva bestia negra que amenaza con carbonizar al libro, el ya célebre Kindle, la consola que vendrá a ser el iPod de los libros, advenimiento que yo festejo.

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Más allá de la conversión de Christopher, donde lo importante para mí es siempre la manera en que relata sus preocupaciones, me parece que esto refleja cómo la escena literaria local se está adentrando en aquello que comenzó a discutirse en el campo musical hace ya casi una década.

Acaso influidos por la relativa mayor apertura que sopla desde hace lustros en la escena literaria de España (y previamente en Finlandia y Francia), lo más interesante de esta conversión individual es que refleja cómo las zonas más sólidas y canónicas del ámbito literario mexicano, herederos de una rica tradición, comienzan a calibrar con menos resistencias los cambios promisorios que, para bien y para mal, ofrecen las nuevas tecnologías a las diversas escenas culturales.

La analogía con el campo musical es inevitable. Incluso Christopher glosa un interesante artículo con un título que recuerda la vieja discusión sobre el futuro del disco: “¿Y cómo va la muerte del libro?” , escrito por Michel Melot. Este texto cita las proecupaciones de los bibliófilos decimonónicos ante la aparición de los soportes que permitieron registrar el sonido durante esa época. Así, Melot reporta que Octave Uzanne escribió en el siglo XIX: “A mi parecer, la imprenta está amenazada de muerte por los diversos procedimientos de grabación del sonido inventados en estos últimos tiempos. El libro impreso está a punto de desaparecer”.

Sí, para los apanicados antitecnologistas la aparición del disco amenazaba sólo la existencia de la música en vivo, sino incluso la del libro.

150px-etch-a-sketch_animator.jpg Modelo antiguo del célebre Etch A Sketch

Volviendo a la pluma de Christopher, no imaginé leerle algo donde parece contradecir incluso al tan celebrado Sartori y su vergonzoso Homo Videns, donde el italiano se lamenta de la aparición de la pantalla de televisión y su predominio sobre la lectura de libros. Así, Christopher escribe que: “Otro mito pertinaz comentado por Melot es aquel que dice que la televisión substituyó a la lectura. No fue así. La televisión substituyó a las partidas de cartas, al jugueteo mecánico en el piano o a la observación idiota del fuego hogareño.”

Son las mismas discusiones sostenidas con los apocalípticos misoneístas, por ejemplo, con Carlos Pereda, quien lamentaba que ya no había un sentido comunitario entre lectores, que los chavos ya no leían.

Ya lo anotaba Luis Bravo en su artículo La puesta oral de la poesía: la antigüedad multimedia, que cito en mi post del mismo nombre:

>>En 1960 The Singer of Tales1 de Albert B. Lord –quien igual que Milman Perry se aprestó a considerar los modelos y funciones que la poesía oral y la escrita habían seguido desde la antigüedad– incluía en su prólogo el siguiente diagnóstico de Harry Levin: “El término ‘literatura’, al presuponer el empleo de la letra, da por entendido que las obras verbales de imaginación se transmiten por medio de la escritura y la lectura. Así la expresión ‘literatura oral’ es evidentemente contradictoria (…) La palabra, hablada o cantada, junto a la imagen visual del locutor o cantor, ha venido recuperando, sin embargo, su dominio gracias a la ingeniería eléctrica. Una cultura basada en el libro impreso, que ha prevalecido desde el Renacimiento hasta hace poco, nos ha legado –a más de inconmensurables riquezas– esnobismos que deberíamos dejar de lado.” Cuando Marshall McLuhan cita estas palabras en La galaxia Gutenberg,2 lo hace para subrayar que los estudios sobre “la divergente naturaleza de las organizaciones sociales de lo oral y de lo escrito”, era una deuda que acaso no había podido aggiornarse hasta que estas dos formas de soporte de la palabra artística volvieran a coexistir en conflicto, como ocurre actualmente.>>

Un proceso que parece recorrer el mismo camino, pero a la inversa, de acuerdo al mismo texto de Luis Bravo: >>Pero durante la tiranía de Pisístrato, la escritura ya había ganado terreno como soporte poético y, un “mal día”, Simónides encuentra a Baquílides, su discípulo, escribiendo sobre cera. Lo acusa de “traición a la musa” y trágicamente vaticina la “desaparición de la poesía”. En la fijación escrita algo sagrado se perdía. Para Baquílides, sin embargo, la escritura era un soporte donde visualizar aquello que antes era más abstracto, más “virtual”, pura memoria del canto.>>

O bien, con el mismísimo Gurrola cuando juzgó al hip hop como mala poesía durante una conferencia dentro de Poesía en Voz Alta en la Casa del Lago hace más de un año. Entonces quise mediar contestándole que había, en efecto, mucho hip hop malo, incluso pésimo, pero calificarlo por lo que se divulga a través de MTV sería como juzgar a la literatura por lo que se publica en revistas del corazón como Vanidades, con autores del calibre de Corín Tellado. Ahora, en este tenor, Christopher lo dice mucho mejor que yo:

Se publican, por supuesto, toneladas de mala literatura e, inclusive, se publican toneladas de libros estúpidos, dañinos, fanatizantes, empezando por una parte de la propaganda distribuida desde hace siglos por las letradísimas religiones del Libro durante mil quinientos, dos mil años. En la época de Cervantes o en la de Flaubert también se publicaban porquerías inenarrables que, justamente, por serlo, quedaron olvidadas y perdidas, sometidas a la crítica marxista de los ratones pero disponibles para alimentar las investigaciones sociológicas o bibliográficas en el dominio de la teoría de la percepción. Siempre ha habido, por ejemplo, libros de superación personal: antes pasaban por devocionarios o literatura beata, de edificación. Y antes de Cristo no existía esa frontera, al parecer: la filosofía era a la vez práctica y metafísica. Es más: si Sócrates o Aristóteles entraran a cualquier librería del siglo XXI y buscasen libros de su profesión, les sería más fácil acercarse, al menos en primera instancia, a los autores de superación personal que a Hegel o a Jaspers.”

180px-etchasketchpc190022.jpgModelo estravagante del Etch A Sketch, adaptado como reloj de pared

Recuerdo que a principio de los noventa conocí en un concierto en el House of Blues de Chicago a Mary, una estudiante que me llevó a pasear por la ciudad. En lugar de detenernos en un Mall donde los roqueros suelen matar sus horas libres, fuimos precisamente a una librería cooperativa en la Universidad de Chicago. En alguno de los sotanos de la arquitectura gótica del campus se escondía una hermosa buhardilla parecida a una gruta, con estrechos pasadizos laberínticos repletos de libros olorosos. Mi amiga me contó entonces cómo las todavía nuevas cadenas de librerías parecían amenazar el futuro de estas cooperativas como la de la universidad, de la cual sus padres eran socios. Lo mismo me dijo durante una cena la directora de City Ligths de San Francisco, alrededor de 1994, ante el surgimiento de Barnes & Noble. Los argumentos son los mismos respecto a Starbucks y las cafeterias de barrio. Y todo esto era antes del predominio de Amazón y ahora la llegada del Kindle, como bien menciona Christopher.

Y sin embargo, ayer apareció en Babelia de El País “Al rescate de páginas singulares” un artículo sobre el papel que está representando Internet para las propias tiendas de libros reales, incluidas las especializadas y las de libros viejos:Literatura sin papel, “El Blog y la literatura del siglo XXI”, “El nuevo poder del autor”, “La biblioteca de Babel guarda libros de arena, y Webs que marcan la ruta de la creación y la divulgación artística”.

Internet y las librerías virtuales son la panacea para las librerías de viejo y para las tiendas centradas en una disciplina. Así, mientras que en las librerías generalistas las compras por Internet suponen como mucho un 2% -en Estados Unidos han llegado al 5%- en las de viejo los beneficios se han disparado”. 

Las potencialidades de la horizontalidad cibernética llegan a las librerías de viejos: “159 librerías españolas, con 1.400.00 volúmenes a su disposición, se asociaron en www.librerosde viejo.com, una página que acaba de actualizarse y que cuenta con una hermana suramericana: www.librohispano.com.” Además puede recurrirse a www.libreríasespecializadas.com

etchasketch1.jpgModelo convencional de Etch A Sketch

Las ventajas parecen ser varias y disímiles, según el tipo de librero que se trate: “Un mundo aparte son los vendedores que revenden libros en eBay sin control fiscal alguno.” Sólo falta que a partir de estas realidades intenten aplicar el “canon digital” a las ventas del libro, como lo intentó la Sociedad de Autores y Compositores de España (SGAE) para la música recientemente.

Una de las grandes diferencias con la esfera del mercado musical es que en la literatura y en los libros sí importa el idioma: “Ahora sabes que en Nueva Zelanda tienen un manuscrito español que allí no vale nada pero que para nosotros tiene interés”, se lee en el artículo citado.

De cualquier suerte, esta “modernización” implicará la necesidad de desplegar nuevas políticas estatales de fomento, como en la música realizan los franceses, según he insistido en diferentes debates: no estaría mal que el Estado fomentara a las disqueras independientes locales. Así, volviendo a los libros: “Mili Hernández, de la librería homosexual Berkana, pide al Ministerio de Cultura un abaratamiento del gasto de envío de paquetes: ‘Es la mejor campaña de lectura’.”

La tal Mili llega incluso a aprovechar el Web 2.0 para sus promociones librescas: “Su última novedad: colgar en YouTube las presentaciones de libros. César Artable, de la tienda dedicada a la música El Argonauta, ha tomado nota”, concluye el artículo.

En realidad la portada de este número del sabatino Babelia está dedicada al tema de internet y la literatura, es decir, al Big Bang Digital (como denominó en 1988 George Steiner al invento de Gutenmberg), con textos como

Insisto, el mundo literario y libresco español ha estado siempre mucho más abierto a repensar la relación de las nuevas tecnologías y la literatura, sin maniqueísmos premodernistas.

Por mi parte, si llegarra a imponerse el Kindle, lo que acaso yo sí lamentaría perder es algo que seguramente amigos como Christopher jamás han practicado: la posibilidad de hacer notas con un lápiz al margen del texto de un libro impreso. Aún así, nadie duda que el Kindle se perfeccione cada vez más y quizá termine agregando la función de crear notas al margen de los textos virtuales cual probables hipertextos Web 2.0. ¡Hay, pero el olor del láiz sobre un papel antiguo nada lo igualará!

etchasketch10-23-2004.jpgEtch A Sketch, ¿antecedente en diseño del Kindle?

Y ya en serio, el verdadero problema del Kindle es que le falta su Steve Jobs, quien siempre se burló de la falta de gusto en el diseño de Bill Gates, como comento en mi entrada sobre mi viaje a Seattle, cuando Steve Jobs declaró  respecto al nuevo aparatito que Microsoft ha sacado para competir con el iPod: “el problema de los diseños de Microsoft es que en esa compañía no tienen buen gusto”.

Así pues, podremos olvidar la sensual materialidad del libro (forma letrada para hablar frivolidades sin que se note). El erotismo y la sensualidad de las nuevas tecnologías esta en el ser cool. En otras palabras, el Kindle jamás prosperará, por más mejoras tecnológicas que introduzca, hasta que no alcance un diseño cool como el iPod, que por ahora se parece más a una cajita Ech a sketch sesentera. Ni modo.

 

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Un País Invisible

Publicado por pachoj en Febrero 19, 2008

En el número de febrero de Nexos, aparece el artículo Un país invisible. Autogestión, colectivos, cooperativas, microempresas y cultura alternativa.    

 Es un avance y una síntesis de un texto que se publicará en una compilación sobre políticas culturales bajo la editorial Taurus, a fin de año. Lo más hermoso es que en la portada, con letras flamantes y entre tanta vaca sagrada, me pusieron como FRANCISCO PAREDES PACHO. Lo de Francisco ha de provenir de una inferencia del Pacho, que el capturista diseñador habrá conundido por PaNcho…luego entonces, la inferencia es tan absurda como si hubieran puesto Pancho Paredes Pancho o Pancho Paredes Francisco. A las pruebas me remito:

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SONOSFERAS Y NOSTALGIAS

Publicado por pachoj en Diciembre 20, 2007

Hace una semana presentamos en Casa del Lago el libro “Sonidos Urbanos” de Mafer, con un panel donde estaba Ilana Sod, Lino Nava, Julio y yo. Me dio mucho gusto ver a todos en ese espacio. Además hubo mucho público, músicos, roqueros, periodistas, etc. El ambiente estuvo maravilloso y la producción impresionante.   Pongo aquí lo que dije:     

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SONÓSFERAS DE MEDIO SIGLO

Por Pacho

Ah qué cotidiana es la vida

J. Laforgue

No sé qué me impresionó más la primera vez que hojee el libro fotográfico Sonidos Urbanos, de María Fernanda Olvera (edición de autor): si ver tantas caras de amigos persistentes dentro de la escena musical, ahora con nuevas agrupaciones, o encontrar todavía más rostros jóvenes de flamantes desconocidos. La escena roquera de la ciudad: tan única y a la vez cada día tan distinta a sí misma.

Mi segunda sorpresa fue al poder atisbar por múltiples ventanas en una sola sentada, cual indolente voyerista, la singularidad de las 150 bandas registradas en esta dispar escena del siglo XXI. Fragmentos de un mapa tridimencional de la sonósfera capitalina organizado por zonas geográficas.

La tercera impresión, debo confesarlo aún a riesgo de sonar cursi y aunque sólo sea como agradecimiento por el trabajo que María Fernanda ponía ante mis ojos, consistió en un profundo orgullo al sentir resonar dentro mio los rostros, actitudes y ornamentos retratados, tan familiares y cotidianos para mí en cierta manera, haciéndome sentir todavía parte de ese universo que sigue emergiendo, transformándose, enriqueciéndose, de una manera tan delirante y maravillosa. Sí, un mundo vertiginoso, según  expresan los gestos de los músicos retratados.

Porque la forma en que María Fernanda y sus fotógrafos registran a los grupos, permite acercarnos al rock local en su cotidianidad más que por sus logros multimediáticos, mercadológicos o superestelares. Después de todo el rock es, además de mercancía y cultura de masas, también un sonido que surge desde abajo, como toda música popular. Es decir, música significativa para la cotidianidad de las pequeñas o grandes comunidades concretas de músicos y públicos que la generan (incluso antes de que vendan un disco o alcancen la fama).

Así, María Fernanda logra hacer convivir a los grupos más famosos de esta última camada como el Instituto Mexicano del Sonido o Moderato, con los menos conocidos y más recónditos, al fotogragfiarlos en lo más íntimo de su vida diaria como son sus buhardillas, sus lugares de ensayo.

La cuarta impresión consistió en el urgente deseo de oír a todas y cada una de las bandas consignadas (¿a qué sonarán tantos gestos y colores?). Por fortuna hoy contamos con MySpace, así que no añoré demasiado la inclusión de un CD dentro del libro.

Sí, porque Sonidos Urbanos da cuenta también de lo que significa habitar las escenas roqueras en una época de comunicación acelerada que ha potenciado la posibilidad de la gestión directa y horizontal de los recursos.

En diciembre de 2006 la revista Time salió a la venta con su acostumbrada portada que consigna a La Persona del Año, sólo que esta vez la ilustración era un espejo donde el lector se reflejaba junto a una sentencia que decía “la persona del año eres tú”, aludiendo a la aparición de la segunda generación internáutica conocida como Web 2.0, caracterizada por la ubicua conectividad inalámbrica y la consiguiente proliferación de redes, poniendo en manos de la gente común los recursos técnicos para comunicarse, distribuir y producir sus obras, ya sean visuales, sonoras o textuales.

Como asienta Patricia Peñaloza en uno de los textos del libro, la mayoría de los músicos que aparecen en este recuento crecieron musicalmente sin el peso de vivir en un país endógeno, patriarcal, aislado, autoritario, de fronteras cerradas, mitificando al resto del mundo. A pesar de persistir en México la desigualdad y el autoritarismo, la independencia ha dejado de ser considerada por los músicos como una fatalidad (antes soportable sólo mientras llegaba un sello corporativo a descubrirte). Por el contarario, hoy se ha convertido en una reivindicación o, mejor aún, en un imperativo categórico. Si no, ¿cómo es que ahora, en plena crísis de las disqueras y la radio, hay cada vez más impetuosas bandas nuevas, como testimonia el libro comentado?

Sonidos Urbanos retrata un universo multirreferencial, donde los géneros son una y otra vez transgredidos por impredecibles imaginarios. Las sobadas categorías que definen a los géneros resultan ya insuficientes para dar fe de lo que está teniendo lugar en la vida diaria de esta megaurbe de manera más o menos invisible. Grunch, dark, gótico, punk, ska…ya no son suficientes para denotar lo que significa tocar música en el DF de la aldea interconectada.

Vaya, si pensamos en la ruptura cultural que representó tocar rock en español durante los ochenta, o bien, la heterodoxia que significó introducir sonidos mexicanistas que fueron estigmatizados como tropirrock por los críticos de entonces, tenemos que concluir que es naturalo que hoy nadie se extrañe de que el libro registre a un quinteto de guitarras acústicas tocando música de vaqueros con samplers de películas de Spaguetti Western como los Twin Tones, sin preocuparles si eso “es rock”. De la misma manera, hoy resulta plenamente natural que el libro registre a un dueto de poesía lírica y pistas sonoras como los Ositos Arrítmicos de Lemuria, por poner apenas un par de ejemplos de esta irrefrenable galaxia variopinta, donde la hibridez libre y multirreferencial es la norma. ¿O acaso es posible ser ortodoxo y canónico en una ciudad tan diversa y esquizofrénica como el DF?

La ciudad como red. Vortex. Nodo. Risoma. La música que explica a la ciudad y no a la inversa (a pesar de los afanes socilogizantes de Manuel Perló en uno de los textos del libro). El sonido como cuerpo o mejor, calle.  Mapa sónico de lo que significa ser urbanita, o mejor dicho, chilango.

El libro es un mapa del espacio simbólico capitalino, un registro del imaginario urbano. Pero si da cuenta de un fenómeno generacional y espacial, también es un híto editorial de caracter generacional en sí mismo. Su concepción y arquitectura muestran cómo hay una camada de gente que experimenta su ciudad de una manera singular y por lo tanto la cronica de otra forma, es decir, sin buscar un discurso lineal que ya no puede dar cuenta de la inevitable conciencia de la simultaneidad que es vivir esta ciudad en estos tiempos: a la manera de las muñequitas rusas llamadas matrushkas, el DF es muchas ciudades, dependiendo de la Delegación, el barrio, la calle, el cuchitril o la bodega donde se ensaye o se organice una tocada. 

Editorialmente, el equivalente más inmediato de este libro es la “guía de asombros” de la ciudad, editado por Océano bajo el titulo de Citámbulos, también organizado fragmentariamente, con textos aleatorios que pueden leerse en el orden que se desee, como si se navegara por los playlist de un iPod o por las entradas de la Wikipedia o de los blogs, ofreciendo varios niveles de discurso al mezclar texto con imágnes y referencias auditivas de lo que significa experimentar la ciudad y sus escenas: una Guía Roji escrita al estilo de Rayuela.

Desde luego que Sonidos Urbanos realiza un registro perfectible. En cuanto a sus textos, muchos de ellos parecen reproducir cliches de otras épocas, como el de Warpig que despotrica contra el rock por considerarlo sólo una mercancía, asumiendo un purismo contestatario que echa de menos a sus héroes inmaculados (como si Led Zeppelin no se hubiera “manchado” jamás por la mercadotecnia). Por lo demás, Sonidos Urbanos cae en elincomprensible uso de gachupinismos, como el llamar americanos a los estadounidenses.

Pero fuera de algunos de estos deslices, Sonidos Urbanos ofrece un diagnóstico que sienta un precedente. Sin pretensiones exhasutivas, resulta incluyente al registrar la diversidad de géneros, escenas, circuitos, clases sociales, imaginarios, colores de piel, razas, incluso idiomas que se entremezclan diariamente en esta ciudad. Destaca también, en comparación con otras épocas, la notable presencia de cada vez más mujeres dentro de un género musical que durante sus primeras décadas fue casi exclusivamente masculino.

Por lo mismo, sonidos urbanos es una ventana que nos permiten vislumbrar el Aleph sonoro que es nuestra ciudad. ¡Felicidades María Fernanda! 

     l_9b26261e27f5e0cffb42699df6627062.jpg   

           Maria Daniela y su Sonido Lasser, foto incluída en el libro Sonidos Urbanos 

 

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Horizontalidad y nuevas tecnologías

Publicado por pachoj en Diciembre 19, 2007

En Marzo salió en Nexos un artículo que titularon El Moviento Indie, dándole con ello un giro más estrecho de lo que me interesaba realizar, que era “traducir” al lector de esa revista lo que es el mundo invisible del underground, tanto virtual como real.   

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22 Feria del Libro de Guadalajara

Publicado por pachoj en Diciembre 5, 2007

En la pasada Feria del Libro de Guadalajara me tocó ir a moderar una mesa llamada “Canción Palabra Escrita” (1 de dic 07), organizada por enrique Blanc.

La convocatoria debía explorar la relacióin entre el escribir canciones y la literatura. Participaron Julieta venegas, Andrea Echeverri, Bruno Galindo, Nacho Vegas, Javier Corcobado, Jose Manuel Aguilera y el glorioso Arnaldo Antunes. No se dijo nada relevante, más allá del tópico “yo escribo como se me de la gana”, lo cual se debió evidentemente a las limitaciones del moderador. Por más que intenté, no logré llegar a ningún sitio. La mayoría relacionó su trabajo con la literatura por el hecho de que leían libros, ya fuera de superación personal como Echeverri, o narrativa como Venegas (Puede verse este link para una realatoría más detallada). Claro que me topé con los viejos amigos, y eso fue glorioso. 

Ya en el local de la FIL, me encontre con varios cuates, como Braulio Peralta,  Pedro Serrano, Humberto Musacchio, Carmen Aristegui. Comí con Phillipe Olé, Laura lara de Punto de Lectura, Lyn Fanchstein y más gente que no recuerdo. Desde luego estaban Corcovado, Andrea Echeverri, Héctor Butargo, Julieta Venegas muy simpática. Con Inti Muñoz acabé discutiendo sobre cultura en el nuevo bar de Jis y en el Calavera. 

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Bruno Galindo y Nacho Vega, siempre de malas, tenía gripa. En la foto de la izquierda vemos al buen y nunca bien ponderado Che Bañuelos, dueño ahora del Bar Calabera. En la foto de arriba se le ve transmitiendo desde la cabina de Radio Universidad de Guadalajara en la FIL

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Trino y Jis, en la cabina de Radio Universidad de Guadalajara, mientras eran entrevistados por el Che acerca de la presentación de su libro de monitos. Cuando me vieron me invitaron a pasar y esa situación nos sirvió para evocar la época dorada de la contracultura tapatía, cuando ellos dos hacían el memorable Festín de los Marranos junto con Andrés Haro de El Personal, que en paz descanse, y el buen Paco Navarrete. Un programa donde la improvisción predominaba y se burlaban de todo y de todos, desde Octavio Paz hasta Monsiváis, en tono de radionovelas.

Estos programas fueron antecedente de las animaciones y doblajes de peliculas que luego desarrollaron en la televisión. Verdaderamente recomiendo echarle un oidito a estos archivos, que apenas son unos cuantos dentro de todos los que grabaron, de los cuales transitaron durante los ochenta copias en caset insuperables (y conste que esto fue antes de la Ponchis Visión de mi amigo el Güiri Güiri)

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El amigo Pernett, que llegó a Guadalajara tocando con Sidestepper, ya que el país invitado fue Colombia, aunque él ya tiene su proyecto solista. De hecho, tiene una versión de aquella mega rola Mi ABuela que cantaba el Monje Rojas & La Ganga en épocas muco tiampo atraás, sí, antes de que el reguetón se vislumbrara como lo que es hoy día. Aquí en el camerino de Sidestepper después del concierto.

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Compañías de artes escénicas en Japón

Publicado por pachoj en Mayo 19, 2007

Estas son algunas de las compañías de danza que conocí en Japon durante el Tokyo Performing Arts Merket en marzo del 2007. 

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La manager del stand de Finlandia; Barbara Scales de la promotora Latitude 45 de Quevec (dedicada principalmente a música clásica contemporánea), y la manager de Shalala, compañia de danza de Canada.

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En la foto de la derecha BabyQ, grupo escénico-multimedia que trabaja en colaboración con actores, músicos, artistas visuales y diseñadores de robots (Destroyed Robot). Su corógrafa es Higashino Yoko, fundó la compañia en 2000. En la foto siguiente está la directora del festival de Danza Butho de NYC, con quien fui a echarme un trago en el bar del hotel Hilton, donde filmaron la película Lost in Translation después de una función de teatro, ya que estabamos cerca y debíamos charlar sobre promisorias colaboraciones futuras. La escenografía era inigualable para hablar de trabajo, ojalá podamos concretar tantos planes.

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Cartel del Teatro Kabuki

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En el concierto de Salle Gaveau, grupo de tango japonés, Kido Natsuki en la guitarra, Kita Naoki en el violín, Sato Yoshiaki en el acordéon (sí, acordeón), Torigoe Keisuke en el contrabajo, y Hayashi Masaki en el piano.

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Un Cajón de Ida y Vuelta

Publicado por pachoj en Junio 28, 2006

El sábado pasado me publicaron en el diario La Jórnada un artículo sobre el cajón flamenco Un Cajón de Ida y Vuelta.

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Escalmoles y el principio del pop

Publicado por pachoj en Diciembre 22, 2005

Nunca había tenido vacaciones en tiempos convencionales, así que no preparé mi viaje con anticipación: ahora todo está lleno.