De acuerdo a una nota del 15 de octubre de la agencia DPA, en la versión 60 de la Feria del Libro de Francfort ha predominado el libro electrónico (e-books).
“Entre ellos figuran Kindle, del gigante Amazon, y Reader, de Sony. El fabricante japonés anunció hoy en Francfort que su primer dispositivo de lectura digital saldrá a la venta en Alemania, en la primavera de 2009. Desde hoy y hasta el domingo se congregan allí 7 mil 373 expositores de 100 países y más de un millar de autores, entre los que destacan los premios Nobel Günter Grass y Orhan Pamuk. Sin embargo, todo queda eclipsado por el libro electrónico.
En los años recientes, Francfort se convirtió en una amplia plataforma en la que ya no se comercializan sólo títulos, licencias y traducciones del sector editorial convencional, sino que incluye guiones cinematográficos, tiras cómicas, software para aprendizaje de lenguas, y fonolibros.
Los expertos manifestaron hoy su acuerdo en que el avance digital es imparable y en los próximos años la nueva generación de libros electrónicos trastocará totalmente el mercado. Así, en 2009 podrán adquirirse en el mercado desde clásicos de la marca iRex hasta un minúsculo dispositivo móvil, el Readius, de Polymer Vision. Este último pesa sólo unos 100 gramos y permite elegir entre diferentes pantallas para visualizar el texto. A él se suman las nuevas generaciones del i-Phone de Apple, que ya tiene incluido el software para el e-book.
Todos esos aparatos tienen pros y contras. Kindle permite descargar contenidos de manera directa mediante un módulo celular; sin embargo, el software del libro sólo puede comprarse en Amazon y leerse con Kindle.
Otros fabricantes, como Sony, han optado por un “formato abierto”: todos los libros electrónicos funcionan en todos los aparatos.
Además de los detalles técnicos, en lo que respecta a los e-books quedan muchas otras cuestiones por cerrar, como la forma de los dispositivos y la rigidez de la seguridad anticopia.
El experto Christoph Bl’si, de la Universidad alemana de Erlangen-Nuremberg confía en la ‘coexistencia pacífica’ de ambos formatos”.